lunes, 14 de septiembre de 2020

Campaña de rol: Hardboiled





Capítulo 1: los gritos desquiciados

En algún lugar del estado de Texas, en el año 1892, la vida de 4 personas cambiaría para siempre. Eso es lo que tiene el destino, que es tan cabrón que tiene la asombrosa capacidad de juntar a la gente más dispar del mundo en el mismo sitio y a la misma hora.

Eran las 10:00 a.m. en la Plaza mayor de Castle Hills, cuando una política intentaba alentar a las masas. Cualquiera que pasará por allí se daría cuenta del gentio que rodeaba a una joven de melena rubia y de ojos violetas que intentaba con todo su entusiasmo y energía que escuchasen sus ideas. Nosotros la conoceremos como Azzurra, una persona humilde, altruista, sensible que a día de hoy no sabemos si pasará a la historia por ser una sufragista, por ser una mujer demasiado avanzada para la época que acabará muerta, o simplemente su nombre se olvidará como el de muchas otras…

También una abogada cuyo apellido era Kitting, pasaba por allí. Volvía de los juzgados tras una intensa jornada, y diréis una mujer y abogada, si… Es de las pocas que hay en el Estado. Y allí estaba cruzando la plaza camino a casa.

Mientras tanto, un explorador de nombre Elijah volvía de una de sus misiones, parecía que tría un buen botín, estaba satisfecho, cruzaba la plaza sonriente mientras daba un trago a su cantimplora.

Además, una doctora estaba también en esa plaza, su nombre es Lexie Grey y arrastraba un pesado baúl por medio de la plaza.

Todos ellos se giraron en el momento en el que un hombre empezó a gritar en un lado de la plaza:

-          Nos vas a matar todos, tienes que publicar la verdad!!!, el hombre estaba totalmente enajenado parecía un loco. Gritaba a un pobre pintor que estaba retratando un edificio de una bocacalle a la plaza.

La doctora que estaba al lado de ellos escuchó al pintor que no paraba de decir al hombre que se callara y que no le conocía de nada, tras eso salió corriendo.

La doctora y la abogada se acercaron a aquel hombre.

La política dijo a las masas que detuvieran a ese hombre y en ese momento salieron tras él, pero sin alcanzarle. Los 4 se acercaron a el pintor. Esperando obtener una respuesta que les dijeran toda la verdad.

El pintor que según les conto se llamaba Barn, seguía enajenado, actuaba como si estuviera completamente loco.

-          Perdone señor, ¿se encuentra bien, necesita algo? -dijo la doctora Grey

-          Si tiene problemas legales puedo ayudarle- dijo Kitting

Barn se dirigió a la doctora y le dijo:

-          Tu también lo sabes y si no haces algo serás la siguiente

-          Tu serás la siguiente, lee la noticia- dijo Barn muy serio

-          Todos leyeron la noticia, en dos días aquel inmenso edificio que tenían enfrente, que tenía un asombroso parecido con un castillo se inauguraría y acogería a un montón de gente de la Feria que iba a haber en el pueblo

-          -Muchos entran pero nadie sale- dijo Barn casi en un susurro

-          -Seguro que no necesita algo??- insistió la doctora

-          -Un Whisky me vendría bien- contesto Barn

-          -Vayamos a un bar- dijo la política Azurra

-          Justo en ese momento algunos se fijaron en el cuadro que estaba pintando aquel hombre antes de salir corriendo, no se parecía en nada al edificio que tenían enfrente y eso les resulto raro

-          Los 5 se dirigieron a un bar cercano.

-          Entraron y pidieron un whisky doble, hablaron con el camarero que les dijo que darle Whisky a Barn no era muy buena idea.

-          En ese momento descubrieron que Barn debía una cuenta considerable al bar. Legaron con él al acuerdo de que si saldaban la deuda el les contaría más acerca de lo que sabían

-          Al fondo del bar se encontraba un hombre de aspecto pudiente con una preciosa jovencita pelirroja, estaba jugando al póker y por lo que parecía se lo estaban pasando muy bien.

-          A Azurra se le ocurrió acercarse a jugar con aquel poderoso hombre conocido en todo el pueblo como Holmes y proponerle echar una partidita, antes de acercarse le pidió al Elijah que vigilase si Holmes hacía trampas porque creía haber visto un mecanismo en la muñeca.

-          La primera mano la perdió mientras que la segunda la ganó, consiguiendo así dinero para pagar la cuenta de Barn con la desgracia que cuando fue a darle la buena noticia, estaba borracho como una cuba y durmiendo la mona en un sofá. El camarero le puso una manta encima, parecía que esto no es la primera vez que pasaba.

-          A Lexie no se la ocurrió una idea mejor que buscar pistas en la mesa, con tan buena suerte que se le cayeron todos los tubos, armó un estruendo enorme, se cayó y se dio en la cabeza, así que el camarero la echó del bar.

-          Lexie salió del bar, no quería que echasen a todos del bar, Azurra salió con ella, al cargar con el maletín tan pesado, era un lastre y le costaba moverse.

-         Todos nos habíamos dado cuenta que nuestro amigo el borracho, tenía la mano cerrada por algo, por ello era importante que alguien siguiera dentro.

-          Yo no se nada a que se refiere, cuénteme- contesto la doctora

 En ese momento vieron entrar a una mujer como de su edad entre los 25 y los 30, se acercó a Barn, le tapó y se fue.

En ese momento Kitting dijo que había una ronda gratis, fue el momento perfecto para que nuestro intrépido explorador se acercara a Barn y le abriera la mano, pero por desgracia, en su mano no había nada.

Mientras tanto Azurra vió salir a esa chica, intento detenerla, pero ella echo a correr, y Azurra detrás de ella, la chica se tropezó y Azurra la alcanzó.

Lexie Grey iba detrás con el pesado maletín; quien la iba a decir a ella que iba a estar cargando con el todo el tiempo.

Cuando llegó Azurra estaba interrogando a Emily, y ella no paraba de tartamudear.

En ese momento también llegaron nuestros compañeros que habían salido ya del bar, querían hablar con la chica pero estaba muy nerviosa, así que todos acordaron ir a casa de Lexie y que les contará su historia.

Lexie por fin dejo el maletín en su habitación, nadie sabe que contenia, en su pequeña casa había lo típico de las casas de médicos, muchos diplomas, fotos en distintos lugares, láminas de anatomía y también aparatos extraños que no se sabe muy bien para que sirve.

Emily les contó su trágica historia familiar y les dijo que ella y Barn llevaban tiempo vigilando a la gente que entraba y salía del hotel. Lo curioso es que Holmes cada poco tiempo entraba con una mujer distinta y cuando se iba, abandonaba la ciudad durante unos días, pero se iba solo, nadie sabía que pasaba con esas mujeres. Emily les dijo que al ser la inauguración en dos días tendrían la oportunidad perfecta para ir al hotel e investigar.

El grupo decidió volver al día siguiente al bar a hablar con Barn, a ver si conseguían sonsacarles más información. También decidieron hacer una visita rápida al hotel aprovechando la oscuridad de la noche.

El grupo salió de casa de Lexie camino de nuevo a la plaza, observaron el edificio y descubrieron que uno de los laterales había unos arbustos, movieron los arbustos y de repente un enjambre de avispas salieron y nos guiaron hacia un panel de madera a pie de calle justo detrás de los arbustos. Era un panel entero y no muy robusto, seguro que podían tirarlo con un par de golpes, y efectivamente el panel cayó dentro de la habitación solo con golpearlo, provocando un gran estruendo.

Aunque todo estaba muy oscuro escucharon un gruñido seguidos de muchos ladridos, y ahí vieron un par de perros de caza muy fieros, algunos de ellos lograron ver que el perro tenía el hocico lleno de sangre y con un mechón de pelo rojizo. El grupo se quedó fuera, no querían adentrarse en el sótano arriesgándose a ser devorados por los perros además se oían voces.

- Encarnaaaaaa!!! Ve a ver a los perros que no paran de ladrar, les has dado de comer???

- Mari Carmen, les he visto hace un rato, que estaban comiendo

- Encarna, que coman todo ehhhh, que nos buscan un lio

En ese momento entran las dos en el sótano, y se acercan a los perros

- Mari Carmen pues les queda aún, vamos a llevarlos a otra sala que no paran de ladrar y van a despertar a todos.

Salen las dos con los perros.

Cuando las ven salir el grupo se meten en la sala y la inspeccionan. Aunque está muy oscuro ven que hay una mesa grande con un mantel, y que hay varias plantas por toda la sala. También descubren un charco de sangre en todo el medio.

Lexie decide coger muestras para analizar de la sangre del suelo, pero resbala con el charco de sangre y se la caen los tubos, formando un gran estruendo y de repente escuchan ladridos de perros de nuevo y todos corren a esconderse debajo de la mesa.

Entran Encarna y Mari Carmen

-Encarna hay que ver, otra vez hay gente por fuera no hay más que ruidos- se acercan a la mesa pero de repente, alguien empieza a tirar piedras.

- Vámonos Mari Carmen, hay que tapar el agujero, otra vez hay niños jugando, hay que tapar ese agujero vamos a por las herramientas, malditos mocosos.

Se van las dos, todos salen de debajo de la mesa, Lexie sale fuera y ve que la que estaba lanzando las piedras era Emily

-Emily que haces aquí??- preguntó Lexie

- Os he visto entrar, estaba sentada en el banco de la plaza y he visto que teniais problemas.

Lexie estaba cubierta de sangre y hablo con sus amigos y decidieron que ella sería la distracción para que los perros no volvieran.

Tenía sangre en las piernas y decidió hacerse un corte con su bisturí para simular que se había caído, con una destreza fantástica se realizó un corte en la pierna con una precisión increíble. Nadie dudaría que la sangre no era suya.

Lexie llamó a la puerta delantera, le abre Mari Carmen.

- Disculpe, han venido a mi casa a avisarme y he venido lo antes que he podido, ¿Dónde está el herido? - preguntó

- Que herido, aquí nadie ha pedido un médico- dijo mientras se quedó mirando las piernas de la mujer

- Ah, es que me he caído por la calle, si me permite pasar al baño a curarme.

- Claro hija pasa… permitiéndome entrar

En ese momento Lexie vio a una segunda mujer, parecían tener la misma edad ambas eran bajitas, pero había algo en ellas que a Lexie le hacía sospechar que no

debía pasar demasiado tiempo en el hotel con ellas. Se fue al baño se curó y se vendó. En cuanto salió puso una excusa para salir de ahí.

- Pero hija no te quedas a tomar un té con nosotras… dijo Encarna

- No muchas gracias, mañana madrugo y tengo pacientes y no puedo- contesto Lexie

- Pero de verdad no te quedas, está muy feo dejar plantadas a un par de ancianas como nosotras

Las ancianas estaban muy pesadas y también sabía que debía dar tiempo a sus compañeros a investigar el sótano así que aceptó a regañadientes quedarse.

Le ofrecieron un té pero ella lo rechazó porque sospechaba que la podían envenenar, tuvo que aceptarlo ya que estaban muy pesadas, olió el té y descubrió que contenía un somnífero, sin que las anciana se dieran cuenta le echó una hoja en el té que contrarrestaba el efecto del somnífero, las ancianas estaban sorprendidas porque Lexie no se quedaba dormida, buscó una excusa y se fue de la casa. Al irse había un hombre muy enfadado en la sala que no paraba de decirles “Que les iba a buscar un lío invitar a personas”

Mientras todo eso ocurría Mari Carmen y Encarna volvieron a cerrar la ventana, pero sujetándola con clavos y sujeciones. Pero debían volver a entrar a inspeccionar la sala y Elijah golpeó el panel haciéndolo caer y causando un gran estruendo. Debían actuar rápido volvían a oír a los perros, pero esta vez escucharon una voz de hombre con ellas, corrieron a esconderse debajo de la mesa, entro el hombre dejo el hacha y se fue sin verles al oír ruidos en el salón.

Al irse Azurra se dio cuenta de que allí había plantas que adormecían, unos somníferos naturales, arrancó algunas y las pasó por la parte baja de la puerta por si los perros lo olisqueaban la puerta. También pasó la rama por el mango del hacha por si por suerte el hombre se quedaba dormido. Se oía una discusión desde el salón, el hombre volvía no había tiempo… Kitin no pudo esconderse, pero Emily le tiró una manta que la tapó justo en el momento que el hombre abría la puerta. Azurra y Elijah se escondieron detrás de la puerta, la puerta seguramente daría un buen golpe a Elijah y Azurra decidió tapar la boca a Elijah con tan mala suerte que le dio en un ojo.

La puerta les golpeó a ambos, el hombre cogió el hacha y se volvió a ir, no pareció afectarle el somnífero.

Para apuntaros podéis escribirnos bien a nuestro correo, a.c.reika@hotmail.com, o contactándonos por las redes sociales.

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